Y a continuación, un texto que acabo de improvisar:
- Navegué en el mar un día de verano, donde buscar mis sentimientos en una desierta y profunda isla, donde poder enterrar y olvidar los errores del año.
- Navegué en el mar un día de invierno, donde poder escapar de las injusticias, donde poder abrigarme del frío gélido.
- Navegué en el mar un día de primavera, donde poder encontrar flores frescas, donde desahogarme durante mi vida entera.
- Navegué en el mar un día de otoño, donde afrontar la verdad, y la verdad es clara: Necesito hacer naufragar mi alma, porque sé que en verdad te añoro.
Neily

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ResponderEliminarYo me subí a la mesa siendo alumno del instituto y, ahora que soy profesor, os prometo que no me bajaré de ella jamás. Se lo debo a alumnos como vosotras.
ResponderEliminarNunca os olvidaré.
Un Goliardo.
Vaya, vaya lo que puede hacer una película y más para la poesía, lo cual me congratulo en gran medida. Coincido en el comentario de Juan Antonio, gracias a alumnos y alumnas como vosotras, hacéis que cada día nuestro trabajo se convierta en disfrute personal. Es una satisfacción muy grande ver vuestras inquietudes y saber que una cosa lleva a otra y al final se convierte en conocimiento adquirido a través de la curiosidad. Espero que sigáis sintiendo, experimentando y disfrutando, en este caso, con la poesía.
ResponderEliminarMuy buena tu improvisación.